
El pasado 15 de agosto se celebró por tercer año consecutivo una fiesta diferente.
La verdad es que, el producto, prometía. Estaba absolutamente convencido de ello. Este año no se esperaba menos...la publicidad, "las tablas" y sobretodo las espectativas que hacían de Barriopalacio la cita ineludible para este verano. Y allá que me fuí.
Pero este año, los trastolillos si que fueron muy malos... y nos la jugaron parda.
La leyenda se apagó. A Barriopalacio le cegó la ambición. A los seres mitológicos apenas se les vió.
El exceso de fiesta, las baterías agotó. A Maílla...la luz se les atragantó. Y en general la primera noche...¡ qué mal barruntó!
La jornada del domingo así lo confirmó, nada cambió. Es más, todos dijeron que peor... los vecinos, los murmullos,y hasta la comisión:¡¡....vendimos menos vino, que mal se nos dió!!
...Ubicadas como por azar,... aquellas viejas fotos a algunos nos recordó.
Y el bueno de Marcos Bárcena, ...¡que solo se quedó!
...En poco tiempo todos nos fuimos... menos dos: ¡el heladero y yo!
En cualquier caso, ¡Felicidades Barriopalacio! por contarnos la vida de otro color.
Deseo que el año que viene, las Anjanas, los Ojáncanos, los Trastolillos, la Guajona y el resto de esos seres que habéis reunido a vuestro alrededor, hagan con la magia que todos queremos, esa mitología en la que pequeños y grandes sueñen con ella como una apuesta por un futuro, en el que Anievas, brille con luz propia sin necesidad de ningún otro tipo de "generador"





